DEPRESION POST PARTO: LA LUZ AL FINAL DEL TUNEL, PARTE 2.

Te perdiste la primera parte? Encuéntrala ACA!

Bueno. Nos quedamos conmigo llorando, Emma llorando y todos a mi alrededor intentando ayudar pero sin lograrlo. Ahora, les cuento que durante mi embarazo (esa es otra historia jajaja pero digamos que no soy la mejor embarazada del mundo) también tuve episodios de depresión pero durante el tercer trimestre mi ginecólogo y el psiquiatra estuvieron de acuerdo en permitir que tomara anti-depresivos. Y digamos que estuve mucho mejor hasta que di a luz y decidí dejar de tomar estas pastillas ya que quería a como de lugar dar de lactar. No me cabía duda de que yo daría de lactar exclusivamente y seríamos mis tetas, mi hermosa hija y yo, la viva imagen de la maternidad y el apego ideal. Bellas como Madonas de Botticcelli.

Ya sabemos lo que ocurrió cuando nació Emma… si no lo leíste, busca el post anterior para que te pongas al día! Está en nuestra pagina de Facebook. Me sentía desolada y triste. Sin esperanzas. Mi futuro era oscuro y de alguna manera “culpaba” a esa bebé hermosa que lloraba en mi brazos. Claro que no es realmente culpa de ella! Pero era ella, en ese momento, para mí la causa de mi miseria y de mi angustia. Me da mucha pena escribir esto, me siento culpable incluso ahora, 6 años después, de haber tenido estos sentimientos cuando nació mi Emma. Mi Emma que me ha dado felicidad, que me ha ensenado de la vida, ilumina la vida de todos los que la rodean. Pero es cierto.

Gran parte de mi angustia, debo admitir, también se debía a la presión que me puse con respecto a la lactancia materna. Nunca fui militante como algunas mamis que conozco, pero sí estoy de acuerdo en que es el alimento más completo para un recién nacido y aparte seamos sinceros: es gratis! Y, caracho, si millones de mujeres a través de la historia de la humanidad han podido dar de lactar, por qué yo no iba a poder? Y entonces yo pregonaba que daría LME y que ni hablar de formulas ni nada de eso. La vida, como muchas veces antes y después, se encargó de meterme mi cachetada por soberbia y sabelotodo y resultó ser de las cosas más angustiantes que he vivido. Sé que no todo el mundo tiene la misma experiencia con la lactancia, y sé que hay mamis que la gozan y sé que hay quienes sobrellevan dolores insoportables con valentía y coraje admirables pero yo no lo soporté. Sentía que mi leche no era suficiente, estaba segura que mi bebe se moría de hambre y solamente pensar en que los siguientes meses de mi vida serían así contribuía al pánico, ansiedad y angustia que no me dejaban respirar.

Felizmente soy una persona que no teme pedir ayuda cuando la necesita. Y en este momento estaba claro que la necesitaba, así que llame a mi ginecólogo y a un psiquiatra y ambos conversaron y decidieron que lo mejor para mí sería retomar la pastilla contra la depresión. Yo tomé la decisión de dejar de dar de lactar, y les digo algo? Ni bien tomé esa decisión sentí que el peso del mundo se iba de mi cuerpo.

Por favor, no me mal interpreten. Yo no escribo este post para fomentar la fórmula o para asustar a quienes quieren dar LME. Sólo escribo lo que me pasó a mí. El tema me angustió demasiado, el prospecto de no dormir por meses me aterró y esta angustia terrible que sentía, exacerbada por la presión personal que sentía por dar de lactar y hacer todo perfecto, no me permitían disfrutar a mi hija. Si tu estás pasando por una DPP y das de lactar y sientes que es para ti PUES ADELANTE! SIGUE CON FUERZA Y CORAJE QUE ESTOY MÁS QUE SEGURA QUE PUEDES! Pero si sientes como yo, que la angustia te quita el sueño y ese apego que quieres fomentar mediante la lactancia se va por el wáter ya que simplemente estás sufriendo en vez de disfrutando, pues que sepas que tienes opciones. Y que tu bebé estará bien cuando TU estés bien. Que el lazo que quieres formar con tu Angelito se forma en cada cuidado que le das a tu bebé, y en la calidad de tiempo que le das. Cuando le cambias el pañal, míralo a los ojos, describe lo que estás haciendo, cuéntale tu siguiente paso. Cuando le das leche, míralo en vez de ver tele, sin importar si la leche viene de un pezón o de una mamadera. Mírala en vez de hablar por teléfono. Mírala a los ojos. Cuando la bañes, cuando la vistas, etc. Mientras tú seas feliz tu bebé estará feliz y el vínculo entre ustedes, se fortalecerá.

En fin. Cuando dejé de lado mis expectativas de perfección, acepté la ayuda de una persona para que me apoye en el cuidado de mi bebé (y sé que no todas tenemos esa posibilidad que agradezco desde el fondo de mi corazón y si no la tienes, acepta la ayuda de familiares y amigos si es posible), y me puse en manos de los médicos que me ayudaron con las pastillas apropiadas para mi condición, sentí que volví a vivir. Porque cuando estás deprimida todo es TAN OSCURO que ni siquiera te encuentras a TI en esa oscuridad. Te olvidas de quién eras antes,  y lo peor es que no ves la luz al final del túnel. La luz al final del túnel son tú y tu hija creciendo juntas, enseñándose mutuamente, amándose, riendo. También pataleando, gimiendo y llorando pero EN EQUILIBRIO.

La depresión post parto es real. No es engreimiento, no es locura, no es egoísmo. Existe pero así como existe también puedes sanar.  Visita y dale LIKE a nuestra pg de Facebook @angelitozzzsleepcoaching y de Instagram @angelitozzzsleep para leer más información y consejos para ayudarte a superar la depresión post parte. Los postearé la próxima semana!

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